Hace tiempo me iba por la cabeza comprar una pequeña máquina de estampación de camisetas. Si bien las estampaciones de la empresa solemos hacerlas con serigrafía, para pequeños trabajos o cortas tiradas puede igualmente servirnos por su bajo precio y facilidad de uso. Bueno, facilidad de uso después de equivocarme un par de veces :)
Para ciertos trabajos el transfer es muy económico como inversión inicial ya que con la serigrafía necesitamos de fotolitos e insolar cada color con una pantalla distinta para posteriormente preparar la máquina. No hay un número exacto, pero podría servirnos de referencia que a partir de 80-90 impresiones nos saldrá más a cuenta la serigrafía, pero claro, todas con un mismo diseño. En cambio, el papel transfer nos permite hacer cada camiseta con un diseño diferente y de entrada a un mejor precio y tiempo de entrega. Como desventaja, el papel transfer, no consigue la misma calidad y resistencia al lavado, aunque no por ello signifique que el acabado sea excelente y resista muchísimos lavados. La gran mayoría de papeles transofrece al tacto mayor rigidez. Otro punto a tener en cuenta si optamos por diseños grandes será el gran consumo de tinta por parte de la impresora. Si bien existen bobinas de papel transfer podemos encontrar hojas tamaño A4 a muy buen precio. Existen dos tipos de papel transfer, los de fondo transparente y los de fondo color blanco. El papel transfer transparente se utiliza para prendas de color blanco o tonalidades muy claras. El transfer para prendas de color es más grueso y rígido al tacto.
Había tantas ganas de hacer la primera camiseta que no esperamos y la realizamos en la trastienda del vendedor. Los más correcto sería imprimir con el plóter que incluye el corte de los contornos. En este caso la impresión se realizó en una impresora doméstica y los contornos se cortaron con una regla de plástico de las que utilizan los niños en el cole. Es lo que tiene ser impaciente!
Una vez cortado el diseño retiramos con sumo cuidado el protector posterior. Ten mucho cuidado pues la lámina adhesiva es extremadamente delgada y tiende a replegarse sobre si misma. Ese fue el motivo por el que no salió bien el acabado de nuestra primera camiseta
Vamos extendiendo la camiseta sobre la plancha de la máquina de estampación. Si le damos calor la camiseta quedará sin una arruga y lista para acoger el papel transfer.
Centramos el papel transfer con el diseño en la camiseta a la vez que retiramos todo la lámina siliconada posterior.
No hay que olvidar que la imagen no debe tocar la plancha al cerrar. Así, colocaremos al papel protector que encontramos en cada una de las láminas del transfer.
Ahora ya podemos bajar la tapa. En este punto es donde me equivoqué. Como comenté, el papel trasnfer es sumamente delgado y tiende a replegarse y una pequeña parte de la zona superior quedó vuelta hacia arriba. Claro que en este punto no podía saberlo!
Depende de la temperatura elegida dejaremos la plancha bajada más o menos tiempo. Esn este caso a 178 grados calculamos 30 segundos, pero según el material es imprescindible hacer diferentes pruebas.
Pasados los treinta segundos levantamos la tapa y ya tenemos la impresión correctamente fijada en la camiseta. En la parte superior puede observarse la banda blanca que no es más que la zona que se replegó y al bajar la tapa quedó al revés.
Y la camiseta terminada y con el error bien visible aunque por ser la primera la guardaremos de recuerdo. El papel transfer está perfectamente pegado y el acabado nos ha dejado a todos sorprendidos por su alta calidad. Dentro de unos días haremos más pruebas y confeccionaremos otro artículo con más detalles. Como primer contacto debo decir que es muy fácil de trabajar salvo el gran cuidado a tener con el papel transfer y la necesidad de tener un ploter que corte posteriormente el diseño. En dibujos cuadrados o rectangulares lo podemos cortar con un cuter, pero en formas más complejas como círculos o figuras no lo recomiendo.
A la hora de comprar el papel transfer debes tener en cuenta si lo utilizarás en una impresora láser o inkjet. Para determinar si un papel trasnfer es de calidad deberás observar que tras un primer lavado de la prenda no superará un 5 por ciento la pérdida de color. Poder utilizar la misma tinta tanto para tus impresiones diarias como para camisetas es otra gran ventaja del papel transfer. Es importante dejar secar bien la impresión antes de aplicarla a la prenda ya que al manipular puedes dejar huellas, crear manchas o correr la tinta.